El persistente tamborileo del conflicto en Oriente Medio ha sido, durante meses, una fuerza dominante en la configuración de los mercados globales, especialmente en la energía y los activos de refugio. Hoy, sin embargo, se está produciendo un cambio sísmico. La perspectiva de una desescalada, impulsada por gestiones diplomáticas directas y una voluntad declarada de acuerdo, está provocando una importante recalibración en todas las clases de activos. Nuestro análisis, basado en información de ocho fuentes distintas que abarcan español, japonés, inglés y coreano, revela una compleja interacción de señales geopolíticas, corrientes subyacentes de política de los bancos centrales y dinámicas del dólar que están bifurcando actualmente el sentimiento del mercado. Mientras los precios del petróleo crudo experimentan un fuerte descenso ante las renovadas esperanzas de paz y la reapertura de vitales puntos de estrangulamiento del tránsito, el oro se dispara, subrayando una demanda subyacente persistente de reservas tangibles de valor en medio de una incertidumbre persistente y vientos en contra estructurales del dólar. Este informe analiza la narrativa en evolución, desde los ultimátums específicos que el expresidente de EE. UU. está emitiendo a Irán, hasta las implicaciones más amplias para los flujos comerciales globales y el posicionamiento de los inversores. Examinaremos cómo esta posible distensión no solo está remodelando los mercados de materias primas, sino también influyendo en las valoraciones de las divisas y la resiliencia de los mercados de acciones, ofreciendo una visión panorámica de las fuerzas en juego en mayo de 2026.

1. La Ofensiva Diplomática: El Ultimátum de Trump y el Estrecho de Ormuz

El catalizador más inmediato de la reciente recalibración del mercado proviene de una serie de declaraciones públicas atribuidas al expresidente de EE. UU. Donald Trump, que delinean condiciones específicas para una resolución del conflicto en Oriente Medio. Según se informa en múltiples fuentes en español de El Financiero, Trump ha emitido un ultimátum a Irán, exigiendo un compromiso incondicional de no poseer armas nucleares y la reapertura inmediata y gratuita del Estrecho de Ormuz. Esta postura asertiva, difundida a través de canales de redes sociales, señala un posible cambio en la estrategia diplomática, pasando de un compromiso militar prolongado y sanciones a una negociación de alto riesgo destinada a lograr un cese definitivo de las hostilidades y restaurar rutas comerciales críticas.

El núcleo de la propuesta de Trump, según se detalla en los despachos, incluye la desactivación de minas navales en el Estrecho y el levantamiento de bloqueos contra los puertos iraníes. Este acuerdo propuesto representa una desviación significativa de las políticas anteriores, sugiriendo una voluntad de hacer concesiones directas a cambio de ganancias estratégicas percibidas: la prevención de la proliferación nuclear iraní y el flujo ininterrumpido del comercio mundial a través de una arteria marítima vital. Las implicaciones económicas de asegurar el Estrecho de Ormuz son profundas. Históricamente, cualquier interrupción en esta estrecha vía fluvial, por la que transita una parte significativa del suministro mundial de petróleo, ha provocado invariablemente picos agudos en los precios de la energía y primas de riesgo geopolítico elevadas en los mercados financieros. La reacción actual del mercado, con el crudo BRENT cayendo un 3,37% hasta los 93,99 dólares, ilustra claramente el impacto inmediato de esta narrativa de desescalada en los futuros de la energía. Esta acción del precio es un reflejo directo de los participantes del mercado que reevalúan los riesgos del lado de la oferta que se han valorado durante meses.

El lenguaje empleado -"ultimátum" y "acuerdo"- apunta a un posible final de partida que se persigue activamente. Esta maniobra diplomática, si tiene éxito, no solo aliviaría las ansiedades inmediatas de la cadena de suministro, sino que también reorientaría las percepciones de riesgo geopolítico. Los mercados parecen estar valorando una mayor probabilidad de paz, lo que lleva a una venta de materias primas que se han beneficiado de la prima de conflicto. La perspectiva de un paso gratuito por el Estrecho también aborda directamente un punto clave de contención, lo que sugiere que las acciones previas de Irán al imponer tarifas o impedir el paso son centrales en los esfuerzos diplomáticos en curso.

2. Repercusiones en el Mercado: Cae el Petróleo, se Dispara el Oro y Divergen las Divisas

La narrativa en evolución en torno a un posible acuerdo de paz en Oriente Medio está creando una marcada divergencia en los movimientos del mercado, un fenómeno que habla de la naturaleza multifacética del riesgo y el valor en el panorama económico mundial actual. La víctima más llamativa de las esperanzas de paz es el petróleo crudo. La fuerte caída del 3,37% del crudo BRENT hasta los 93,99 dólares por barril, y por extensión del WTI, significa una rápida liquidación de la prima de riesgo geopolítico que ha sustentado los precios de la energía durante un período prolongado. Esta presión a la baja es coherente con los patrones históricos en los que las expectativas de resolución de conflictos, especialmente en las principales regiones productoras de petróleo, conducen a una rápida revalorización de las preocupaciones sobre la oferta. Los mercados están señalando claramente que la amenaza percibida para el suministro mundial de petróleo, un motor clave de la inflación y la disrupción económica durante el último año, está disminuyendo.

Por el contrario, el oro, el activo de refugio por excelencia, está demostrando un rendimiento sólido, con el XAUUSD cotizando a 4.567,28 dólares, un 2,33% más en el día. Esta subida no es solo una reacción al conflicto específico de Oriente Medio, sino también un testimonio de las preocupaciones subyacentes y persistentes sobre la estabilidad de las divisas y el riesgo sistémico. Si bien la desescalada en una región puede reducir la volatilidad geopolítica inmediata, no elimina las presiones económicas subyacentes. El aumento de los precios de importación en Alemania, detallado en la fuente [7], proporciona un ancla macroeconómica crucial para el ascenso del oro. Los precios de importación alemanes subieron un 1,2% mes a mes y mostraron un aumento interanual del 5,3%, el más fuerte desde enero de 2023. Este aumento, impulsado por la energía y los bienes intermedios, refleja presiones inflacionarias persistentes y fragilidades en la cadena de suministro que preceden y se extienden más allá del actual conflicto en Oriente Medio. El aumento de los precios de la energía específicamente, un 2,8% más en el mes y un 31,0% más interanual, pone de relieve los efectos continuos de las pasadas interrupciones del suministro, incluso cuando los precios actuales de los futuros caen.

El Índice del Dólar (DXY) también muestra debilidad, cotizando un 0,44% a la baja en 98,58. Esta caída sugiere que, a medida que disminuyen las tensiones geopolíticas y potencialmente aumenta el apetito por el riesgo, el capital puede estar fluyendo fuera de la seguridad percibida del dólar. Esta es una dinámica crítica para el oro, ya que un dólar más débil generalmente hace que las materias primas denominadas en dólares como el oro sean más baratas para los tenedores de otras divisas, lo que aumenta la demanda. El par EURUSD, cotizando a 1,1672, un 0,42% más, subraya aún más la debilidad del dólar. Mientras tanto, el USDJPY cotiza ligeramente a la baja en 159,198, lo que indica que el yen, a pesar de su debilidad histórica, está encontrando cierta fortaleza relativa en este entorno, potencialmente a medida que disminuye la aversión al riesgo y los inversores reevalúan las operaciones de carry. El SP500, cotizando un 0,75% al alza en 6.573,30, refleja un sentimiento general del mercado que está adoptando tentativamente el riesgo, impulsado por la perspectiva de menores costos de energía y una menor incertidumbre geopolítica, aunque el nivel de incertidumbre sugiere que este repunte se encuentra con cautela. Bitcoin, sin embargo, ha bajado un 1,61% a 74.063,00 dólares, lo que indica una posible rotación fuera de los activos digitales más arriesgados a medida que los refugios más tradicionales como el oro ganan protagonismo o a medida que se liquidan posiciones especulativas en previsión de un cambio más amplio del mercado.

3. Paralelismos Históricos: De las Crisis del Petróleo a los Repuntes de Desescalada

La respuesta actual del mercado a la desescalada en Oriente Medio se hace eco de precedentes históricos, ofreciendo una lente valiosa a través de la cual interpretar las dinámicas presentes. La drástica caída de los precios del crudo BRENT recuerda a períodos posteriores a importantes crisis geopolíticas en las que las amenazas percibidas al suministro de petróleo fueron rápidamente descontadas una vez que surgieron soluciones diplomáticas. Por ejemplo, tras el final inmediato de la Guerra del Golfo de 1991, los precios del petróleo experimentaron una corrección significativa a medida que el mercado superaba el riesgo inmediato de interrupción del suministro. Más recientemente, aunque no es un paralelismo directo, los períodos de disminución de las tensiones en otras regiones productoras de energía también han provocado caídas agudas, aunque a menudo temporales, en los precios del crudo. La situación actual, sin embargo, se ve amplificada por el contexto específico de un conflicto prolongado y la participación directa de las principales potencias mundiales, lo que hace que la reacción del mercado a una posible resolución sea particularmente aguda.

El aumento de los precios del oro, incluso cuando cae el petróleo, pone de relieve la naturaleza multifacética de la demanda de los inversores por el metal precioso. Si bien los temores geopolíticos inmediatos pueden estar disminuyendo, persisten las preocupaciones subyacentes sobre la inflación, la devaluación de la moneda y el riesgo sistémico. Este patrón fue evidente tras la crisis financiera mundial de 2008, donde los precios del oro reaccionaron inicialmente a la incertidumbre, pero finalmente encontraron un apoyo sostenido debido a la agresiva flexibilización monetaria y las posteriores preocupaciones por la deuda soberana que siguieron. Del mismo modo, el período en torno a la crisis energética de 2022 y el posterior aumento de la inflación vio subir los precios del oro mientras los bancos centrales lidiaban con presiones de estanflación. Los datos de precios de importación alemanes sirven como un crudo recordatorio de que las presiones inflacionarias alimentadas por pasadas interrupciones del suministro, incluidas las relacionadas con la energía, son persistentes y continúan afectando a las economías a nivel mundial. Esta persistencia de la inflación, incluso cuando los futuros de materias primas como el BRENT caen, explica el continuo atractivo del oro como cobertura contra la inflación y reserva de valor.

La divergencia entre el petróleo y el oro en el entorno actual es una ilustración clásica de cómo diferentes clases de activos responden a factores de riesgo distintos, aunque a menudo superpuestos. El petróleo es principalmente sensible a las dinámicas inmediatas de oferta y demanda, fuertemente influenciado por eventos geopolíticos que amenazan la producción o el tránsito. El oro, si bien también reacciona al riesgo geopolítico, está más fundamentalmente impulsado por preocupaciones a más largo plazo sobre el poder adquisitivo, la política monetaria y la estabilidad general del sistema financiero mundial. El escenario actual, por lo tanto, no es simplemente una reversión de una sola tendencia, sino más bien una recalibración compleja en la que se descuentan los riesgos específicos del lado de la oferta, mientras que las preocupaciones más amplias sobre la estabilidad económica y la devaluación de la moneda continúan respaldando el oro. La debilidad del DXY agrava aún más esto, sugiriendo un cambio más amplio de la dominancia del dólar, una tendencia que históricamente beneficia al oro.

4. El Mercado de Bonos Soberanos Coreanos: Inclusión en el WGBI y Flujos de Capital Extranjero

Más allá del impacto inmediato en los mercados de materias primas y divisas, los continuos desarrollos geopolíticos se producen en un contexto de cambios significativos en los mercados de deuda soberana, particularmente en Asia. La fuente [8] destaca las sustanciales entradas de capital extranjero en los bonos del gobierno de Corea del Sur () tras su inclusión en el Índice Mundial de Bonos Gubernamentales (WGBI). Durante aproximadamente dos meses desde el 30 de marzo, los inversores extranjeros han comprado netamente más de 22 billones de wones coreanos (KRW) de estos bonos. Esta afluencia es particularmente notable ya que incluye nuevo capital de inversores japoneses, lo que sugiere una expansión de la base de inversores y una ampliación de la demanda de deuda soberana coreana.

Los datos indican que sobre una base de contratos, las compras netas alcanzaron los 22,7 billones de KRW, mientras que sobre una base de liquidación, las entradas netas ascendieron a 18 billones de KRW entre el 1 de abril y el 27 de mayo. Las cifras mensuales muestran 10 billones de KRW en abril y 12,7 billones de KRW en mayo (base de contrato). Esta entrada sostenida se produce a pesar de la significativa volatilidad del mercado derivada de factores externos como el conflicto en Oriente Medio y la posibilidad de un endurecimiento de la política monetaria por parte de las principales economías. El Ministerio de Economía y Finanzas de Corea () considera esta tendencia de forma positiva, interpretándola como una señal de resiliencia y atractivo de su deuda soberana.

Este desarrollo en el mercado de bonos coreano, aunque aparentemente distinto del impacto directo del conflicto en Oriente Medio sobre el petróleo y el oro, está intrínsecamente vinculado a través del tema más amplio de los flujos de capital globales y el apetito por el riesgo. El hecho de que el capital extranjero siga fluyendo hacia los bonos del gobierno coreano, incluso en medio de tensiones geopolíticas y posibles cambios en la política monetaria global, subraya una búsqueda de rendimiento y estabilidad. La inclusión en el WGBI proporciona un viento de cola estructural, haciendo que la deuda coreana sea más accesible y atractiva para una gama más amplia de inversores internacionales. La capacidad del mercado de bonos soberanos coreanos para atraer una inversión extranjera tan significativa, incluso en un entorno global volátil, ofrece un contraste con el sentimiento de aversión al riesgo a menudo asociado con los conflictos de Oriente Medio, lo que sugiere que los inversores buscan selectivamente oportunidades. La mención de "posibilidades de endurecimiento de la política monetaria de los principales países" ( ) como fuente de volatilidad del mercado es una conclusión clave, que indica que, si bien los riesgos geopolíticos se están descontando actualmente, la sombra de una política monetaria más restrictiva sigue siendo una preocupación subyacente importante para los mercados globales de renta fija.

5. Precios de Importación Alemanes y Transmisión del Shock Energético

Las persistentes presiones inflacionarias en las principales economías, ejemplificadas por el aumento de los precios de importación alemanes, sirven como un contrapunto crítico al optimismo que rodea una posible desescalada en Oriente Medio. La fuente [7] proporciona detalles granulares sobre esta tendencia, revelando que los precios de importación alemanes aumentaron un 1,2% mes a mes en abril, superando las expectativas del 1,1%. El aumento anual se sitúa en un significativo 5,3%, marcando el mayor aumento interanual desde enero de 2023. Este elevado coste de las importaciones está directamente relacionado con las reverberaciones continuas del conflicto en Oriente Medio, particularmente el impacto en los precios de la energía y los bienes intermedios.

Los precios de la energía dentro de esta cesta de importación experimentaron un dramático aumento mensual del 2,8% y un asombroso aumento interanual del 31,0%. Esto indica que, a pesar de la actual presión a la baja sobre los futuros del crudo BRENT, los efectos retardados de los picos de precios anteriores todavía se están incorporando a las estructuras de costos de las industrias europeas. Los precios de los bienes intermedios también registraron un sustancial aumento mensual del 2,4% y un aumento interanual del 7,8%. Estas cifras subrayan el hecho de que las interrupciones de la cadena de suministro y los elevados costos de la energía tienen un impacto generalizado, lo que lleva a mayores costos de producción que, en última instancia, se trasladan a los consumidores.

Estos datos son cruciales para comprender por qué el oro, una cobertura tradicional contra la inflación, sigue encontrando una fuerte demanda. Si bien el mercado puede estar descontando los riesgos inmediatos de suministro de petróleo crudo asociados con el conflicto en Oriente Medio, el impulso inflacionario subyacente impulsado por los shocks energéticos y las fragilidades más amplias de la cadena de suministro sigue siendo una fuerza potente. Los datos de precios de importación alemanes sugieren que el mecanismo de transmisión de los shocks de precios de la energía a una inflación más amplia todavía está activo, incluso cuando los desencadenantes inmediatos de esos shocks parecen estar disminuyendo. Este riesgo de inflación persistente justifica la trayectoria ascendente del oro y proporciona un suelo sólido para su precio, incluso en un escenario de menor tensión geopolítica. También implica que los bancos centrales, incluido el Banco Central Europeo, continuarán enfrentando un delicado acto de equilibrio entre la gestión de la inflación y el apoyo al crecimiento económico, una dinámica que podría conducir a una volatilidad continua en los mercados de divisas y bonos.

6. Posicionamiento para el Repunte del Petróleo y la Persistencia del Oro: Una Estrategia Dual

El entorno actual del mercado presenta una dicotomía compleja: la desescalada en Oriente Medio está presionando a la baja los precios de la energía, mientras que la inflación persistente y la incertidumbre geopolítica subyacente continúan apuntalando el oro. Esto sugiere un enfoque estratégico que tenga en cuenta tanto el alivio inmediato como los riesgos duraderos.

Escenario Base: Las gestiones diplomáticas conducen a un alto el fuego sostenido y a la reapertura del Estrecho de Ormuz. Esto provocaría una mayor caída del BRENT hacia los 85,00 dólares por barril en el próximo mes, a medida que las preocupaciones sobre el suministro se disipen por completo. Simultáneamente, el XAUUSD, si bien podría experimentar algunas tomas de beneficios de su subida inmediata, encontraría soporte alrededor de los 4.400 dólares, impulsado por las continuas preocupaciones sobre la inflación y la debilidad del dólar. El DXY podría descender hacia los 97,00 a medida que mejora el sentimiento de riesgo, apoyando al EURUSD hacia los 1,1800. El SP500 podría probar niveles más altos, alcanzando potencialmente los 6.700, a medida que mejora el panorama económico debido a menores costos de energía.

Posicionamiento Estratégico:

  1. Corto en BRENT Crude: Con la amenaza inmediata al suministro disminuyendo, la relación riesgo-recompensa favorece las posiciones cortas en petróleo crudo.
Idea de Operación: Iniciar posiciones cortas en BRENT Crude en los niveles actuales alrededor de 93,99 dólares.
Objetivo: 85,00 dólares por barril (medio plazo, 1-3 meses).
Stop Loss: 98,50 dólares (corto plazo, 1-4 semanas) para tener en cuenta posibles movimientos erráticos.
Señal de Invalidación: Una nueva escalada de hostilidades o una interrupción importante en las rutas de suministro distintas del Estrecho de Ormuz.

  1. Largo en XAUUSD: La subida del oro está respaldada por algo más que el conflicto inmediato. La inflación persistente, como lo demuestran los precios de importación alemanes, y una debilidad estructural del dólar proporcionan una base sólida para un mayor alza.
Idea de Operación: Iniciar posiciones largas en XAUUSD en los niveles actuales alrededor de 4.567,28 dólares.
Objetivo: 4.750,00 dólares por barril (medio plazo, 1-3 meses), con potencial de subida si la inflación resulta más persistente o la debilidad del dólar se acelera.
Stop Loss: 4.350,00 dólares (corto plazo, 1-4 semanas) para proteger contra fuertes retrocesos a corto plazo.
Señal de Invalidación: Un aumento significativo y sostenido del DXY junto con una rápida disminución de los indicadores de inflación y una ausencia total de focos de tensión geopolítica.

  1. Largo en EURUSD: La debilidad del dólar, impulsada por la reducción del riesgo geopolítico y posibles cambios en los flujos de capital globales, favorece el alza del EURUSD.
Idea de Operación: Iniciar posiciones largas en EURUSD en los niveles actuales alrededor de 1,1672.
Objetivo: 1,1800 (corto plazo, 1-4 semanas).
Stop Loss: 1,1550 (corto plazo, 1-4 semanas).
Señal de Invalidación: Un giro repentino y agresivo de los principales bancos centrales o un fuerte resurgimiento del apetito por el riesgo en EE. UU. que fortalezca el dólar.

  1. Monitorear USDJPY: Si bien el USDJPY está ligeramente a la baja, su sensibilidad al sentimiento de riesgo global y a los diferenciales de tipos de interés sigue siendo alta. Una desescalada sostenida podría hacer que se estabilice o incluso revierta aún más, pero persisten importantes vientos en contra.
* Idea de Operación: Una postura neutral por ahora, a la espera de señales más claras. Una ruptura por debajo de 158,00 indicaría una mayor fortaleza del yen, lo que podría justificar una posición corta. Un movimiento por encima de 160,00 sugeriría un retorno a la fortaleza del dólar.

Matriz de Escenarios

EscenarioProbabilidadDescripciónImpactos Clave
Caso Base: Alto el Fuego Sostenido y Reapertura del Estrecho60%Los esfuerzos diplomáticos dan lugar a una tregua duradera, lo que lleva a la reapertura total del Estrecho de Ormuz y a una desescalada de las tensiones regionales.BRENT: ~$85,00; XAUUSD: ~$4.400; DXY: ~97,00; EURUSD: ~1,1800; SP500: ~6.700. Reducción de la volatilidad de los precios del petróleo, pero la inflación persistente respalda el oro.
Escenario 2: Tregua Frágil y Tensiones Persistentes30%Se establece un alto el fuego temporal, pero persisten las disputas subyacentes, lo que provoca incidentes esporádicos e incertidumbre continua. El Estrecho permanece parcialmente abierto o sujeto a interrupciones intermitentes.BRENT: ~$90,00-$92,00; XAUUSD: ~$4.650-$4.700; DXY: ~98,00; EURUSD: ~1,1600; SP500: ~6.500. Los precios del petróleo se estabilizan con una prima de riesgo moderada. El oro se mantiene elevado debido a la incertidumbre continua.
Escenario 3: Escalada Renovada10%Los esfuerzos diplomáticos fracasan, lo que lleva a una escalada militar significativa en Oriente Medio, que podría involucrar a actores regionales más amplios.BRENT: >$105,00; XAUUSD: >$4.800; DXY: >100,00; EURUSD: <1,1400; SP500: <6.300. Fuerte repunte de los precios del petróleo, importante huida hacia la seguridad en el oro y el dólar, y un sentimiento general de aversión al riesgo en las acciones.

Preguntas Frecuentes

¿Qué señales específicas invalidarían el caso base de que el BRENT Crude caiga a 85,00 dólares para fin de año?

La principal señal de invalidación sería un resurgimiento de tensiones geopolíticas significativas en Oriente Medio, que conduzca a amenazas reales o creíbles de interrupción de la producción de petróleo o de las rutas de tránsito, en particular a través del Estrecho de Ormuz. Esto podría manifestarse como nuevas acciones militares, la imposición de nuevas sanciones o intenciones declaradas por parte de cualquier actor de obstruir el transporte marítimo. Además, un endurecimiento repentino e inesperado de la política monetaria global que reduzca drásticamente las expectativas de demanda global también podría limitar los precios del petróleo crudo, aunque es menos probable que este escenario impulse los precios a 85,00 dólares en el corto plazo sin un exceso de oferta simultáneo.

¿Cómo influye la persistente inflación de los precios de importación alemanes en las perspectivas del XAUUSD más allá de la resolución del conflicto inmediato?

El aumento sostenido de los precios de importación alemanes, particularmente para la energía y los bienes intermedios, indica que las presiones inflacionarias subyacentes siguen arraigadas. Este dato refuerza el argumento a favor de la continua fortaleza del oro como cobertura contra la inflación. Incluso si el conflicto en Oriente Medio se desescala, los efectos de transmisión de los pasados shocks de precios de la energía y las ineficiencias más amplias de la cadena de suministro significan que la inflación puede resultar más terca de lo que anticipan los bancos centrales. Esta persistencia de la inflación, combinada con posibles preocupaciones continuas sobre la devaluación de la moneda, proporciona un respaldo fundamental para los precios del oro, lo que sugiere que el XAUUSD podría encontrar soporte por encima de los 4.400 dólares, incluso si los temores geopolíticos inmediatos disminuyen.

¿Cuál es la implicación estratégica de la inclusión del mercado de bonos soberanos coreanos en el WGBI en medio de las actuales incertidumbres globales?

Las fuertes entradas de capital extranjero en los bonos del gobierno de Corea del Sur tras la inclusión en el WGBI resaltan una búsqueda global de rendimiento y estabilidad que trasciende los conflictos regionales inmediatos. Sugiere que, si bien se monitorean los riesgos geopolíticos, los inversores también priorizan las oportunidades con vientos de cola estructurales y estabilidad percibida. Esta tendencia indica que hay capital disponible para mercados que ofrecen rendimientos atractivos y son accesibles para inversores internacionales, incluso en un contexto de señales globales mixtas. Para los mercados de divisas, las entradas sostenidas en los bonos de un país pueden proporcionar apoyo a su moneda, aunque en este caso, el movimiento del KRW no se proporciona directamente en los datos en tiempo real, implica un potencial de fortaleza relativa frente a las divisas de mercados menos atractivos.

¿Podría un fortalecimiento del Índice del Dólar (DXY) hacia 100,00 socavar la tesis alcista para el oro?

Sí, un aumento significativo y sostenido del DXY hacia 100,00 representaría un obstáculo considerable para los precios del oro. Un dólar más fuerte generalmente hace que el oro sea más caro para los tenedores de otras divisas, reduciendo así la demanda. Un movimiento de este tipo probablemente iría acompañado de un cambio hacia la aversión al riesgo, o una narrativa creíble de endurecimiento monetario agresivo por parte de la Reserva Federal de EE. UU. que supere a otros bancos centrales. Si el DXY sube bruscamente y de forma constante, y si las presiones inflacionarias disminuyen significativamente, entonces el caso base de que el XAUUSD se mantenga por encima de los 4.400 dólares podría invalidarse, lo que podría llevar a un nuevo test de niveles de soporte más bajos, quizás hacia los 4.200 dólares.