El oro repunta en medio de tensiones en Oriente Medio y debilidad del dólar
La inestabilidad geopolítica y la política de los bancos centrales convergen para impulsar los metales preciosos al alza, mientras los precios del petróleo enfrentan vientos en contra.
La imparable escalada del oro, que ha alcanzado los 4.727,64 dólares, señala un profundo cambio en el sentimiento del mercado. Este movimiento no se debe a un único factor, sino a una compleja interacción de crecientes tensiones geopolíticas en Oriente Medio, debilidades estructurales en el dólar estadounidense y la evolución de las estrategias de los bancos centrales. Este análisis sintetiza información de ocho fuentes en cuatro idiomas, revelando un mercado en vilo, donde la promesa de un alto el fuego temporal en el conflicto de Irán se ve eclipsada por la amenaza persistente de una escalada más amplia y las repercusiones económicas de una inestabilidad prolongada. El entorno actual es un potente cóctel para los metales preciosos, que evoca paralelismos con períodos históricos de elevada incertidumbre en los que el capital buscaba refugio en activos tangibles.
Mientras Estados Unidos e Irán continúan inmersos en una delicada danza de diplomacia y posturas militares, el mercado permanece extremadamente sensible a cualquier cambio percibido en el equilibrio. Las declaraciones del presidente Trump, aunque destinadas a proyectar fortaleza, introducen una capa de imprevisibilidad, manteniendo a los mercados en estado de alerta máxima. La orden reportada a la Marina de los EE. UU. de destruir cualquier embarcación que coloque minas en el Estrecho de Ormuz subraya la gravedad de la situación, afectando directamente a rutas críticas de tránsito de petróleo. Este enfrentamiento, junto con el aparente estancamiento en las negociaciones directas entre Washington y Teherán, ha disipado las esperanzas de una desescalada inmediata, reforzando así la narrativa de un conflicto en curso. Las implicaciones para los mercados energéticos mundiales son significativas, con el crudo BRENT cotizando a 104,72 dólares, lo que refleja las persistentes preocupaciones por el lado de la oferta. Simultáneamente, el mercado en general, como indica la subida del SP500 hasta los 6.573,30 puntos, muestra un grado de resiliencia, quizás anticipando estímulos continuos o una resolución rápida, pero los riesgos subyacentes siguen siendo palpables.
Las reverberaciones económicas de este enfrentamiento geopolítico son cada vez más evidentes. En Europa, el índice Ifo de Clima Empresarial de Alemania ha caído a 84,4 en abril, su nivel más bajo en seis años, como consecuencia directa del lastre que supone el conflicto en curso sobre la confianza y las expectativas empresariales. Esta desaceleración, según señalan los analistas, sugiere que la guerra en Irán está infligiendo un "golpe profundo" a la economía alemana, afectando a la manufactura, los servicios y el comercio. El aumento simultáneo de la inflación en EE. UU., con economistas que revisan al alza sus previsiones de Gasto en Consumo Personal (PCE) y anticipan solo un recorte de tipos de la Reserva Federal este año, complica aún más el panorama económico mundial. Esta presión inflacionaria, exacerbada por el aumento de los costes energéticos, es un factor crítico que influye no solo en la política monetaria, sino también en el atractivo de los activos refugio. La debilidad del dólar, evidenciada por la caída del DXY hasta los 98,24 puntos, amplifica aún más el atractivo del oro, ya que se vuelve relativamente más barato para los tenedores de otras divisas.
1. Temblores Geopolíticos y el Ascenso del XAUUSD
Oriente Medio sigue siendo el epicentro de un torbellino geopolítico, y sus temblores se sienten agudamente en los mercados financieros mundiales, especialmente en el sostenido repunte de los precios del oro hasta los 4.727,64 dólares. Los últimos acontecimientos, incluida la visita del ministro de Asuntos Exteriores iraní a Islamabad para dialogar con Estados Unidos, según informa L'Express Économie, ponen de relieve los persistentes esfuerzos diplomáticos. Sin embargo, estos esfuerzos parecen navegar por un campo minado de desconfianza y posturas estratégicas. Las declaraciones públicas del presidente Trump, sugiriendo que tiene "todo el tiempo del mundo" mientras que Irán no lo tiene, subrayan una dinámica de negociación de alto riesgo donde la urgencia percibida por una parte se encuentra con una paciencia calculada por la otra. El alto el fuego temporal, aunque ofrece un breve respiro, no ha alterado fundamentalmente la prima de riesgo incorporada en los activos regionales, ni ha disipado la cautela inherente del mercado.
El doble bloqueo de rutas marítimas clave para el transporte de petróleo, mencionado en varias fuentes españolas de El Financiero, es un componente crítico de la creciente tensión. Esta interrupción afecta directamente al flujo de crudo, impulsando los precios del BRENT hacia los 104,72 dólares. La amenaza de una mayor escalada, incluida la directiva del presidente Trump a la Marina de los EE. UU. sobre buques que colocan minas en el Estrecho de Ormuz, sirve como un potente recordatorio de la fragilidad de la infraestructura energética de la región y de las cadenas de suministro mundiales. Esta mayor percepción del riesgo es un motor principal de la demanda de oro. Históricamente, los períodos de intensa fricción geopolítica, como la crisis del petróleo de 1973 o los prolegómenos de la guerra de Irak de 2003, han visto cómo los precios del oro reaccionaban con una volatilidad alcista significativa. El escenario actual, caracterizado por una posible confrontación directa y la interrupción de vitales puntos de estrangulamiento del comercio, se hace eco de estos precedentes históricos, reforzando el papel del oro como activo refugio primordial.
Además, los informes de El Financiero sobre la posibilidad de nuevas tensiones en el conflicto con Irán, alimentadas por la fuerte retórica del presidente estadounidense, añaden otra capa de complejidad. Los mercados no solo reaccionan a los acontecimientos actuales, sino que también están valorando la probabilidad de futuras escaladas. Esta evaluación prospectiva del riesgo es crucial para comprender la fortaleza sostenida del XAUUSD. La narrativa de una "guerra en Irán" que afecta a la recuperación económica alemana, como se señala en el artículo de la coreana SBS, indica el alcance mundial de las consecuencias de este conflicto. Esta mayor debilidad económica, derivada de la inestabilidad geopolítica, crea un entorno favorable para el oro al atenuar el apetito por el riesgo en otras clases de activos. La combinación de riesgos inmediatos de suministro físico de petróleo, el impasse diplomático y el efecto contagio económico más amplio crea un viento de cola potente y multifacético para el oro.
2. El Disminuido Brillo del Dólar y su Impacto en el Oro y el EURUSD
El dólar estadounidense, durante mucho tiempo el referente del estatus de moneda de reserva mundial, muestra signos de debilidad estructural, una tendencia que refuerza significativamente el atractivo del oro e influye en otros pares de divisas importantes como el EURUSD. El DXY, que representa la fortaleza del dólar frente a una cesta de divisas principales, ha caído a 98,24. Esta caída no es simplemente una fluctuación a corto plazo, sino que parece estar impulsada por una confluencia de factores, entre ellos las persistentes preocupaciones por la inflación dentro de los EE. UU., un cambio anticipado en la política monetaria de la Reserva Federal y la percibida erosión del dominio geopolítico de EE. UU. debido al actual conflicto en Oriente Medio.
La creciente inflación en EE. UU., como se destaca en fuentes árabes, es un elemento crítico. Los economistas están revisando al alza sus previsiones de inflación, lo que sugiere que la Reserva Federal se verá obligada a adoptar un enfoque más cauteloso respecto a los recortes de tipos de interés. La expectativa de solo un recorte de tipos este año, en comparación con las previsiones anteriores, implica un entorno de tipos de interés más altos durante más tiempo en EE. UU., lo que típicamente apoya al dólar. Sin embargo, esto está siendo contrarrestado por otras fuerzas más potentes. Los persistentes shocks de precios de la energía derivados del conflicto de Oriente Medio se están trasladando directamente a la inflación estadounidense, creando un dilema para los responsables políticos. Al mismo tiempo, la búsqueda mundial de activos refugio está eludiendo cada vez más al dólar, un refugio tradicional, y fluyendo hacia activos tangibles como el oro, como se observa en el impulso alcista del XAUUSD.
La debilidad del dólar tiene una relación directa e inversa con el precio del oro, que está denominado en dólares. A medida que el dólar se deprecia, el oro se vuelve más atractivo para los compradores internacionales, lo que impulsa su precio al alza. El actual repunte del XAUUSD por encima de los 4.727,64 dólares es una clara manifestación de esta dinámica. Simultáneamente, el tipo de cambio EURUSD ha subido a 1,1720, lo que refleja la debilidad general del dólar frente a otras divisas importantes, especialmente el euro. Este movimiento es significativo, ya que sugiere un posible cambio en la narrativa de los flujos de capital mundiales. Los inversores, recelosos de la inflación sostenida y la incertidumbre geopolítica que emanan de EE. UU. y sus aliados, buscan diversificarse de los activos denominados en dólares. La estabilidad relativa que ofrece la eurozona, a pesar de sus propios desafíos económicos, combinada con los vientos en contra actuales del dólar, está contribuyendo a esta tendencia. Esta dinámica implica que el estatus tradicional de refugio del dólar estadounidense está siendo desafiado, un desarrollo con profundas implicaciones para la arquitectura financiera mundial y la fijación de precios de los activos.
3. Volatilidad del Mercado Energético: BRENT con Prima en Medio de Temores de Suministro
El conflicto en Oriente Medio ha proyectado una larga sombra sobre los mercados energéticos mundiales, impulsando los precios del crudo BRENT a 104,72 dólares y el WTI a niveles comparables. Los informes de El Financiero destacan constantemente el impacto de las rutas marítimas interrumpidas y las crecientes tensiones geopolíticas en las expectativas de suministro de petróleo. El "doble bloqueo" de rutas de envío críticas, junto con la persistente amenaza de una mayor escalada, ha sofocado eficazmente el optimismo de un rápido retorno a los flujos energéticos normales. Esto se ha traducido directamente en una importante prima de riesgo que se está cotizando en los futuros del petróleo crudo.
Históricamente, los períodos de inestabilidad en el Golfo Pérsico han sido sinónimos de picos en los precios del petróleo. El embargo petrolero árabe de 1973 y la Guerra del Golfo de 1990-1991 provocaron aumentos drásticos en los precios del petróleo, afectando a las economías mundiales y desencadenando recesiones. Si bien la situación actual puede no haber alcanzado aún la escala de esos acontecimientos históricos, la dinámica subyacente de interrupción del suministro debido al conflicto sigue siendo un potente motor del comportamiento del mercado. La directiva explícita del presidente Trump a la Marina de los EE. UU. sobre actividades de colocación de minas en el Estrecho de Ormuz representa una amenaza directa a uno de los puntos de estrangulamiento del tránsito petrolero más vitales del mundo. Cualquier incidente o amenaza percibida en esta estrecha vía fluvial tiene el potencial de desencadenar una volatilidad de precios aún mayor.
El informe surcoreano de SBS News sobre la obtención de suministros de petróleo alternativos por un total de 74,62 millones de barriles para mayo ofrece una visión de cómo las naciones intentan mitigar estos riesgos del lado de la oferta. Si bien el gobierno expresa confianza en la obtención de volúmenes alternativos suficientes, la magnitud de la posible interrupción subraya la precariedad de la situación. El hecho de que el petróleo asegurado en abril solo representara el 57% de la media histórica tras el estallido de la guerra indica el impacto inmediato del conflicto en las cadenas de suministro. Este esfuerzo proactivo para asegurar volúmenes de reemplazo, aunque necesario, también señala un reconocimiento de la amenaza real y persistente a las rutas de suministro tradicionales. La reacción del mercado, con el BRENT cotizando significativamente al alza, indica que estos esfuerzos de mitigación, aunque cruciales, no han disipado por completo los temores de una escasez de suministro sostenida y volatilidad de precios. Los sostenidos altos precios del crudo sugieren que los participantes del mercado están valorando un período prolongado de riesgo elevado, lo que refleja el intrincado ajedrez geopolítico en curso.
4. Malestar Económico Alemán: Un Indicador de las Preocupaciones por el Crecimiento Mundial
La caída del índice Ifo de Clima Empresarial de Alemania a 84,4 en abril, un mínimo de seis años, sirve como una clara señal de advertencia para la salud de la economía europea y, por extensión, para las perspectivas de crecimiento mundial. Los datos, informados por medios de comunicación coreanos, indican un deterioro significativo desde los 86,3 del mes anterior y quedaron por debajo de las expectativas del mercado. Esta caída se atribuye directamente a las persistentes repercusiones de la "guerra de Irán", que se percibe que está infligiendo un "daño profundo" a la economía alemana.
Los hallazgos del Instituto Ifo revelan un pesimismo generalizado. El índice de expectativas, que mide el sentimiento empresarial futuro, cayó 2,0 puntos hasta los 83,3, lo que indica una mayor incertidumbre corporativa. Simultáneamente, el índice de evaluación actual, que refleja las condiciones empresariales presentes, disminuyó 1,3 puntos hasta los 85,4. Esta doble caída tanto en las perspectivas actuales como futuras pinta un sombrío panorama del sentimiento empresarial alemán. Los fabricantes, proveedores de servicios, minoristas y empresas de construcción están experimentando un entorno empresarial más pesimista. Este sentimiento negativo generalizado está directamente relacionado con la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio, que ha interrumpido las cadenas de suministro, aumentado los costes energéticos y atenuado la demanda general.
Históricamente, el rendimiento económico de Alemania ha sido a menudo un barómetro para la Unión Europea en general. Una desaceleración significativa en la mayor economía de Europa tiene efectos de onda expansiva en todo el continente y más allá. El contexto proporcionado por los artículos de la fuente sugiere un vínculo causal directo entre el conflicto de Oriente Medio y esta desaceleración económica. La escalada de tensiones, junto con el potencial de una inestabilidad prolongada, está creando un lastre para la inversión y el consumo. Esta situación contrasta marcadamente con los períodos de sólido crecimiento mundial, donde la interacción de precios estables de la energía, flujos comerciales predecibles y una política monetaria acomodaticia suelen impulsar la expansión. Sin embargo, el entorno actual se caracteriza por la incertidumbre y el riesgo, que son perjudiciales para la expansión económica sostenida. Los datos del Ifo sirven como un punto de datos crítico, subrayando que los costes económicos del conflicto geopolítico no se limitan a la región inmediata, sino que tienen consecuencias de gran alcance y perjudiciales para las principales economías mundiales.
5. Presiones Inflacionarias y Expectativas Cambiantes de Política Monetaria
La confluencia del conflicto geopolítico y los persistentes desafíos económicos está alimentando presiones inflacionarias, especialmente dentro de los Estados Unidos, y provocando una recalibración de las expectativas de política de los bancos centrales. Según informan fuentes árabes, los economistas están revisando al alza sus previsiones de inflación en EE. UU., con proyecciones para el índice de precios subyacente de Gasto en Consumo Personal (PCE) que ahora apuntan a un aumento mayor de lo esperado en el segundo trimestre y niveles sostenidos por encima del 3% hasta finales de año. Esta revisión al alza de las expectativas de inflación está directamente relacionada con el aumento del coste de la energía, una consecuencia directa del conflicto de Oriente Medio y las consiguientes interrupciones de la cadena de suministro.
Las implicaciones de estas persistentes presiones inflacionarias son profundas para la política monetaria. La expectativa de que la Reserva Federal entregará solo un recorte de tipos este año, una revisión descendente significativa respecto a las previsiones anteriores, subraya el desafío al que se enfrentan los responsables políticos. Los bancos centrales se encuentran atrapados entre la gestión de la inflación y el apoyo al crecimiento económico, un delicado acto de equilibrio que se complica aún más por los shocks externos. Las elevadas tasas de inflación sugieren que la Fed puede necesitar mantener una postura monetaria más restrictiva durante más tiempo de lo previsto inicialmente, lo que podría tener implicaciones para las valoraciones de los activos y la actividad económica.
Este cambio en las expectativas de política monetaria tiene ramificaciones más amplias para los mercados mundiales. Un entorno de tipos de interés más altos durante más tiempo en EE. UU. tiende a fortalecer el dólar, aunque este efecto está siendo actualmente contrarrestado por otros factores. Más importante aún, señala un ritmo potencialmente más lento de recuperación económica mundial, ya que los costes de endeudamiento siguen siendo elevados. La correlación entre la inestabilidad geopolítica, los precios de la energía, la inflación y la política monetaria es cada vez más evidente. El conflicto en Oriente Medio no es solo una cuestión de seguridad regional; es un factor significativo que contribuye a las tendencias inflacionarias mundiales y da forma a la trayectoria de la política monetaria en todo el mundo. La reacción del mercado, con el DXY en 98,24 y el SP500 cotizando a 6.573,30, refleja una compleja valoración de estas fuerzas contrapuestas. Si bien la renta variable muestra resiliencia, quizás anticipando una eventual relajación de la política o una resolución rápida, las presiones inflacionarias subyacentes y las limitadas opciones de política de la Fed representan importantes vientos en contra.
6. Posicionamiento Estratégico: Apostando por el Riesgo Geopolítico Persistente y la Caída del Dólar
El actual entorno de mercado, caracterizado por la escalada de las tensiones en Oriente Medio, la persistente debilidad del dólar estadounidense y las presiones inflacionarias subyacentes, presenta un panorama complejo pero potencialmente lucrativo para el posicionamiento estratégico. La confluencia de estos factores crea un fuerte viento de cola para los metales preciosos, especialmente el oro, al tiempo que plantea desafíos para los activos de riesgo y los mercados energéticos, a pesar de la reciente moderación de los precios del petróleo. Los inversores deberían considerar un enfoque multifacético centrado en capitalizar la prima de riesgo geopolítico sostenida y la continua depreciación del dólar.
Idea de Negociación Estratégica 1: Largo XAUUSD con Entrada Táctica en Retrocesos
Los impulsores fundamentales del oro siguen siendo sólidos. Es poco probable que la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio desaparezca rápidamente, y la debilidad estructural del USD, impulsada por la inflación y los cambiantes flujos de capital mundiales, proporciona una demanda sostenida. Abogamos por una posición larga en XAUUSD.
Estrategia de Entrada: Dado el precio actual de 4.727,64 dólares, recomendamos una entrada escalonada. Asigne el 50% de la posición deseada a los niveles actuales. Un 30% adicional debe desplegarse en cualquier retroceso a corto plazo hacia el mínimo del día de 4.657,62 dólares. El 20% restante puede añadirse en una ruptura decisiva y mantenimiento por encima de los 4.800 dólares, anticipando un rápido ascenso posterior. Niveles Objetivo: Nuestro objetivo a medio plazo para XAUUSD es de 5.250 dólares, lo que refleja una continuación de las tendencias actuales y el potencial de una mayor escalada. Una perspectiva a más largo plazo podría ver los precios probar los 5.500 dólares si la inestabilidad geopolítica se intensifica o el dólar continúa su declive secular. Stop Loss: Debe colocarse un stop loss firme en 4.450 dólares, lo que representa una ruptura significativa por debajo de la reciente tendencia alcista y una posible invalidación de la tesis alcista debido a una desescalada imprevista o a un fuerte repunte del dólar. Horizonte Temporal: 1-3 meses.
Idea de Negociación Estratégica 2: Corto USDJPY con Objetivo de Reversión a 150
El par USDJPY, que cotiza actualmente a 159,354, presenta una oportunidad contraria. Si bien las autoridades japonesas han intervenido históricamente para apoyar al yen, el actual entorno macro mundial, caracterizado por un dólar debilitado y posibles matices más restrictivos por parte del Banco de Japón (BoJ) a medida que la inflación repunta internamente, podría proporcionar un catalizador para una recuperación del yen. La persistente inflación estadounidense, que conduce a menos recortes de tipos de la Fed, podría obligar al BoJ a considerar un endurecimiento antes de lo previsto.
Estrategia de Entrada: Iniciar una posición corta en USDJPY en los niveles actuales. Añadir a la posición en cualquier movimiento alcista hacia 160,50, anticipando una fuerte resistencia y posibles señales de intervención del BoJ. Niveles Objetivo: Nuestro objetivo inicial es 155,00, lo que refleja una depreciación significativa del dólar y una apreciación del yen. Un objetivo más agresivo de 150,00 es alcanzable si la inflación estadounidense resulta ser más persistente de lo esperado, lo que obligaría a la Fed a mantener los tipos más tiempo, o si el BoJ señala una postura más restrictiva de lo que se descuenta actualmente. Stop Loss: Debe colocarse un stop loss por encima de 162,00, lo que indica una fuerte ruptura de la resistencia establecida y una posible reanudación de la fortaleza del dólar frente al yen. Horizonte Temporal: 1-3 meses.
Idea de Negociación Estratégica 3: Largo EURUSD con Objetivo 1,20, Cubierto Contra Shock Inflacionario
El EURUSD a 1,1720 presenta una oportunidad para beneficiarse de la debilidad del dólar. Sin embargo, la eurozona no es inmune a las presiones inflacionarias mundiales, y el índice Ifo alemán en un mínimo de seis años señala posibles vientos en contra económicos. Por lo tanto, una posición larga en EURUSD debe implementarse con un grado de precaución y cobertura potencial.
Estrategia de Entrada: Establecer una posición larga en EURUSD en los niveles actuales. Considere escalar la entrada, con compras adicionales en las caídas hacia 1,1650. Niveles Objetivo: Nuestro objetivo principal es 1,2000, impulsado por la debilidad sostenida del dólar y los posibles flujos de capital que buscan alternativas a los activos estadounidenses. Estrategia de Cobertura: Para mitigar el riesgo de un shock inflacionario mundial que podría afectar desproporcionadamente al crecimiento europeo y, por tanto, al euro, considere una cobertura parcial. Esto podría implicar una posición corta pequeña y táctica en futuros del DAX30 o un call spread sobre índices de volatilidad que se beneficien de sorpresas de inflación al alza. Stop Loss: Debe colocarse un stop loss estricto en 1,1500, lo que indica una reversión de la tendencia de debilitamiento del dólar o noticias negativas significativas que afecten a las perspectivas económicas de la eurozona.
- Horizonte Temporal: 1-2 meses.
Matriz de Escenarios
| Escenario | Probabilidad | Descripción | Impactos Clave |
|---|---|---|---|
| Caso Base: Escalada y Estanflación | 55% | El conflicto de Oriente Medio se intensifica con enfrentamientos navales directos, lo que provoca interrupciones sostenidas en el suministro de petróleo y una mayor inflación a nivel mundial. | XAUUSD se dispara hacia 5.250 $+. Crudo BRENT vuelve a probar los 120 $+. EURUSD presionado hacia 1,1500 a medida que aumentan los temores de crecimiento mundial. El SP500 sufre una presión bajista significativa, pudiendo probar los 5.800. El DXY muestra resiliencia o sesgo alcista. El USDJPY podría estabilizarse o moverse al alza debido a flujos de refugio hacia los bonos del Tesoro de EE. UU. si dominan los temores de inflación. BTCUSD exhibe alta volatilidad, pudiendo romper por debajo de los 70.000 $. |
| Escenario 2: Avance Diplomático y Desescalada | 30% | Resolución diplomática exitosa entre EE. UU. e Irán, que conduce a una rápida desescalada de las tensiones y a la normalización de los flujos de petróleo. | XAUUSD experimenta una fuerte corrección a 4.300 $-. El crudo BRENT cae rápidamente hacia los 80 $+. El EURUSD sube con fuerza hacia 1,2200 a medida que mejora el sentimiento de riesgo. El SP500 experimenta un repunte significativo, potencialmente por encima de los 7.000. El DXY se debilita considerablemente. El USDJPY se mueve hacia 150,00. El BTCUSD se beneficia de una mejor apetencia por el riesgo, pudiendo volver a probar los 85.000 $+. |
| Escenario 3: Estancamiento Prolongado y Deriva Inflacionaria | 15% | Las actuales tensiones geopolíticas persisten sin una escalada o desescalada importante, mientras la inflación estadounidense se mantiene obstinadamente alta. | XAUUSD avanza lentamente hacia 4.900 $, respaldado por la continua debilidad del dólar y la demanda de refugio. El crudo BRENT se mantiene en torno a los 100-110 $, lo que refleja un riesgo de suministro persistente. El EURUSD cotiza en un rango en torno a 1,1700-1,1800. El SP500 lucha por lograr avances significativos, manteniéndose en un rango entre 6.400 y 6.700. El DXY se mantiene moderado. El USDJPY continúa cotizando cerca de los niveles actuales, con volatilidad impulsada por los diferenciales de tipos de interés y los temores de intervención. El BTCUSD cotiza lateralmente, sin una dirección clara. |
Fuentes
- SBS 경제(2026-04-24)
- العربي الجديد اقتصاد(2026-04-24)
- 뉴시스 경제(2026-04-24)
- El Financiero (MX)(2026-04-24)
- L'Express Économie(2026-04-24)