DXY Toca Soporte en $98.90: La Fed Impulsa la Subida Ante Geopolítica en Calma
El Índice del Dólar (DXY) ronda los $98.90 mientras los traders evalúan las señales de la Fed en un contexto de cambiantes escenarios geopolíticos y señales mixtas del mercado. ¿Es este nivel de soporte una señal de compra?
El Índice del Dólar (DXY) navega actualmente una coyuntura crítica, manteniéndose precariamente alrededor de la marca de $98.90. Este nivel, una confluencia de soporte técnico y sentimiento cambiante del mercado, está atrayendo un intenso escrutinio por parte de traders de todo el mundo. Con la Reserva Federal manteniendo un tono alcista subyacente y las tensiones geopolíticas mostrando signos de desescalada, el DXY se encuentra en una encrucijada, lo que provoca un intenso debate entre alcistas y bajistas. Este análisis profundiza en las fuerzas contrapuestas que dan forma a la trayectoria del DXY, examinando los fundamentos técnicos, los impulsores fundamentales y los niveles cruciales que dictarán su próximo movimiento importante.
- El DXY está probando el soporte cerca de $98.90, con el gráfico de 4 horas mostrando una fuerte tendencia bajista (ADX 63.88).
- En el gráfico diario, el RSI en 27.19 indica condiciones de sobreventa, lo que potencialmente señala un rebote.
- La postura restrictiva de la Reserva Federal sigue siendo un motor clave, en contraste con la disminución de los riesgos geopolíticos que normalmente respaldan los activos de refugio seguro.
- Se necesita un cierre diario por encima de la resistencia de $99.51 para confirmar una reversión alcista, con el objetivo de $100.07.
La Lucha en $98.90: Alcistas vs. Bajistas
El nivel de $98.90 para el Índice del Dólar (DXY) se ha convertido en un campo de batalla. Por un lado, los alcistas intentan defender este soporte, esperando capitalizar la persistente retórica restrictiva de la Reserva Federal. La perspectiva de tasas de interés más altas durante más tiempo continúa brindando un piso al dólar, ya que ofrece rendimientos atractivos en comparación con otras monedas importantes. El compromiso de la Fed de controlar la inflación, incluso a riesgo de desacelerar el crecimiento económico, proporciona un viento de cola fundamental para el billete verde. Sin embargo, los alcistas se enfrentan a importantes vientos en contra. La disminución de ciertas tensiones geopolíticas, aunque positiva para el apetito global por el riesgo, a veces puede reducir la demanda de refugio seguro que ha fortalecido al dólar en los últimos tiempos. Esta compleja interacción de factores crea un entorno volátil donde las fluctuaciones a corto plazo pueden ser agudas, lo que hace crucial diseccionar las señales subyacentes.
Por el contrario, los bajistas ven los niveles actuales como una oportunidad para empujar el DXY a la baja. Señalan la significativa tendencia bajista observada en el gráfico de 4 horas, donde el ADX se sitúa en un formidable 63.88, lo que indica una tendencia bajista muy fuerte. Si bien el RSI diario ha caído en territorio de sobreventa en 27.19, lo que sugiere un posible rebote, los bajistas argumentan que las tendencias fuertes pueden persistir incluso en condiciones de sobreventa. Además, destacan que cualquier alivio significativo de la aversión al riesgo global podría conducir a una rotación fuera del dólar hacia activos más riesgosos, presionando aún más al DXY. El mercado también está observando atentamente cualquier signo de un pivote de la Fed, aunque la comunicación actual sugiere fuertemente lo contrario. La divergencia entre la fuerte tendencia de 4H y la condición de sobreventa diaria crea una tensión palpable, lo que convierte al nivel de $98.90 en un punto crítico de observación para ambos bandos.

El Caso Alcista: La Determinación de la Fed y las Señales Técnicas de Sobreventa
El argumento para una reversión alcista en el DXY se basa en dos pilares principales: la postura restrictiva inquebrantable de la Reserva Federal y las convincentes lecturas de sobreventa en los gráficos técnicos a más largo plazo. A pesar de la reciente volatilidad del mercado y cierta disminución de las tensiones geopolíticas, los funcionarios de la Fed han señalado consistentemente su determinación de controlar la inflación. Las declaraciones de varios miembros de la Fed en las últimas semanas han enfatizado la necesidad de una vigilancia continua, y algunos incluso han sugerido la posibilidad de nuevas subidas de tipos si la inflación resulta ser más persistente de lo previsto. Este sesgo restrictivo apoya inherentemente al dólar, ya que las tasas de interés más altas hacen que los activos denominados en dólares sean más atractivos para los inversores globales que buscan rendimiento. La herramienta CME FedWatch, aunque fluctuante, generalmente refleja un mercado que descuenta una probabilidad significativa de tasas sostenidas más altas durante todo el año, proporcionando una base fundamental sólida para la fortaleza del dólar.
Técnicamente, el gráfico diario presenta un panorama convincente para los alcistas. El Índice de Fuerza Relativa (RSI) ha caído a 27.19, un nivel típicamente asociado con condiciones de sobreventa. Históricamente, caídas tan profundas del RSI a menudo preceden a un rebote o al menos a un período de consolidación, ofreciendo un punto de entrada potencial para los traders contrarios. Si bien el MACD permanece en territorio negativo, lo que indica un impulso bajista, el oscilador estocástico muestra signos de tocar fondo, con %K flotando por debajo de %D pero acercándose a un posible cruce. El ADX en el gráfico diario, en 22.26, sugiere una tendencia presente pero no abrumadoramente fuerte, lo que permite margen para un movimiento correctivo al alza. Un impulso sostenido por encima del nivel de resistencia inmediato en $99.51, y crucialmente, un cierre diario por encima de $100.07, sería la confirmación necesaria para señalar un cambio en el impulso, abriendo potencialmente la puerta a un movimiento hacia el rango de $100.07 a $100.62. Este escenario se ve reforzado por el hecho de que el DXY cotiza actualmente por encima de su banda media de Bollinger de 1H, lo que sugiere cierta presión alcista a corto plazo.
La divergencia entre la fuerte tendencia bajista de 4H (ADX 63.88) y el RSI diario de sobreventa (27.19) crea una 'zona de vigilancia' significativa alrededor de $98.90. Los alcistas necesitan un cierre diario por encima de $99.51 para confirmar una posible reversión, mientras que los bajistas apuntan a mantenerlo por debajo de $98.46.
El Caso Bajista: Fuerte Tendencia Descendente y Cambio en el Sentimiento de Riesgo
Por el lado opuesto, los bajistas obtienen fuerza de la persistente tendencia bajista observada en los plazos más cortos y el potencial de cambio en el sentimiento de riesgo global. El gráfico de 4 horas presenta un panorama marcadamente bajista, con el indicador ADX en un robusto 63.88, lo que señala una tendencia bajista predominante muy fuerte. Esto sugiere que cualquier movimiento al alza probablemente será correctivo en lugar de indicar un cambio de tendencia fundamental. El MACD en este plazo también se encuentra firmemente en territorio negativo, reforzando el impulso bajista. Si bien el oscilador estocástico en el gráfico de 4H muestra %K por encima de %D, lo que sugiere un posible movimiento al alza, esta señal a menudo es menos confiable dentro de una tendencia establecida fuerte, especialmente cuando contradice la fuerza de la tendencia diaria.
Además, los bajistas están observando el contexto general del mercado. Noticias recientes indican una ligera disminución de las tensiones geopolíticas, particularmente en Oriente Medio, lo que podría reducir la demanda de activos de refugio seguro como el dólar estadounidense. Si el apetito por el riesgo mejora a nivel mundial, el capital podría fluir fuera del dólar hacia activos más riesgosos como acciones o divisas de mercados emergentes. Si bien la Fed sigue siendo restrictiva, los mercados miran hacia el futuro. Cualquier indicio de enfriamiento de la inflación o signos de estrés económico podría provocar una reevaluación de las expectativas de política de la Fed, lo que podría llevar a una venta del dólar. El hecho de que los precios del oro experimentaran un repunte, según se informa, sugiere que parte de la demanda de refugio seguro se está desplazando. El objetivo inmediato de los bajistas sería romper decisivamente por debajo del nivel de soporte de $98.46, apuntando al próximo piso significativo en $98.06, y potencialmente extendiéndose hacia $97.38 si la presión de venta se intensifica. La acción actual del precio, con el DXY cotizando por debajo de su banda media de Bollinger de 1H, se alinea con esta perspectiva bajista.
La correlación con otros mercados también juega un papel. A medida que el dólar australiano (AUD/USD) y el dólar neozelandés (NZD/USD) enfrentan presión a la baja debido a la fortaleza del dólar (según noticias recientes), destaca la resiliencia actual del dólar. Sin embargo, si el sentimiento de riesgo global cambia de manera más amplia, estas monedas de materias primas también podrían beneficiarse de un aumento de los flujos de capital, debilitando indirectamente al DXY. De manera similar, la fuerte caída en la Plata (XAG/USD) alrededor de $64.58, atribuida a la agresividad de la Fed y la fortaleza del dólar, subraya el poder del dólar. Sin embargo, el hecho de que el oro (XAU/USD) se esté recuperando de los mínimos, incluso con un dólar fuerte, insinúa complejidades subyacentes y una posible diversificación de la demanda de refugio seguro.
Las señales contradictorias entre la fuerte tendencia bajista de 4H (ADX 63.88) y el RSI diario de sobreventa (27.19) hacen de esta una zona de alto riesgo. Una ruptura decisiva por debajo de $98.46 podría acelerar los descensos, mientras que una retención por encima de $98.90 podría ver un rebote a corto plazo hacia $99.51.
Dinámicas Intermercado: DXY, Renta Variable y Materias Primas
El movimiento del DXY está intrínsecamente ligado a los mercados financieros globales, actuando como un barómetro del apetito por el riesgo y las expectativas de inflación. Actualmente, el Índice del Dólar muestra un ligero declive, cotizando a $98.90, mientras que el S&P 500 (SP500) experimenta un aumento notable, cerrando en 6573.6. Esta divergencia es algo inusual; típicamente, un dólar fortalecido se correlaciona con un entorno de aversión al riesgo donde los principales índices como el S&P 500 y el Nasdaq (Nasdaq100) podrían retroceder. El Nasdaq 100 también muestra impulso alcista, cotizando a 24159.81. Esto sugiere que, si bien la postura restrictiva de la Fed podría estar respaldando al dólar a corto plazo, el optimismo general del mercado, quizás impulsado por otros factores no inmediatamente aparentes en los datos proporcionados, está superando actualmente los temores de fortaleza del dólar en el espacio de la renta variable.
La relación con las materias primas también es reveladora. El oro (XAU/USD), que cotiza actualmente a $4394.68, ha experimentado un repunte desde sus mínimos, lo que indica un posible cambio en la demanda de refugio seguro o una reacción a condiciones técnicas de sobreventa. Este repunte, a pesar del aumento general del dólar y la subida del S&P 500, sugiere que las preocupaciones sobre la inflación o la incertidumbre geopolítica aún podrían estar latentes, lo que provocaría cierta diversificación hacia los metales preciosos. La plata (XAG/USD) a $68.92, sin embargo, ha mostrado señales más mixtas, con una tendencia diaria alcista pero señales más débiles en otros plazos, lo que refleja su mayor sensibilidad a la demanda industrial junto con sus aspectos monetarios. Los mercados energéticos presentan un panorama complejo: el crudo Brent a $100 (aunque el rango diario proporcionado es de $111.33 - $112.97, lo que sugiere un error en el cálculo del cambio diario de los datos frente a su precio actual) y el WTI a $89.21 muestran fuertes tendencias bajistas en los gráficos intradía pero señales contradictorias en plazos más largos. Esta debilidad de las materias primas, especialmente en el petróleo, podría implicar expectativas de inflación a la baja o una desaceleración de la demanda mundial, lo que típicamente sería negativo para el dólar, pero también podría reducir la urgencia de un endurecimiento por parte de la Fed, creando ambigüedad.
Los propios indicadores técnicos del DXY complican aún más la narrativa. Si bien la tendencia de 4 horas es fuertemente bajista (ADX 63.88), el RSI del gráfico diario está profundamente sobrevendido (27.19). Este conflicto sugiere que el mercado está lidiando con fuerzas opuestas. La tendencia diaria (ADX 22.26) es solo moderadamente tendencial, lo que permite posibles reversiones. Si el soporte actual en $98.90 se mantiene, y particularmente si se logra un cierre diario por encima de $99.51, el DXY podría estar preparado para una recuperación, potencialmente respaldada por la continua agresividad de la Fed. Por el contrario, un fallo en mantener $98.90 podría ver un rápido descenso hacia $98.46 y por debajo, especialmente si el sentimiento de riesgo global sufre una caída o si la inflación muestra signos claros de enfriamiento, reduciendo la necesidad de una acción agresiva de la Fed.
La divergencia actual donde el DXY muestra un posible rebote desde niveles diarios de sobreventa alrededor de $98.90 mientras que la renta variable como SP500 y Nasdaq están subiendo es inusual. Esto sugiere que o bien el atractivo de refugio seguro del dólar está disminuyendo, o los participantes del mercado están apostando por un resultado específico de la política de la Fed distinto del sentimiento de riesgo general.
Política de la Fed: La Narrativa Dominante
En el corazón de la valoración actual del DXY se encuentra la postura de política monetaria de la Reserva Federal. Las comunicaciones recientes de los funcionarios de la Fed han sido notablemente restrictivas, subrayando un compromiso para combatir la inflación, incluso si eso significa tolerar un crecimiento económico más lento o una posible recesión. Este enfoque inquebrantable en la estabilidad de precios ha mantenido elevadas las expectativas de tasas de interés. Los participantes del mercado monitorean de cerca los futuros de los fondos de la Fed y las tasas OIS para obtener pistas sobre futuras medidas de política. Si bien el camino exacto sigue siendo objeto de debate, el sentimiento predominante es que es probable que la Fed mantenga tasas de interés más altas durante un período prolongado, posiblemente hasta que la inflación muestre signos más definitivos de regresar al objetivo del 2%. Esta perspectiva de política proporciona un fuerte respaldo fundamental para el dólar estadounidense, haciéndolo atractivo en relación con las monedas donde los bancos centrales son percibidos como más acomodaticios o más cerca de ciclos de flexibilización.
Las implicaciones de esta postura restrictiva son significativas. Las tasas de interés más altas en EE. UU. tienden a atraer capital hacia activos denominados en dólares, aumentando la demanda de la moneda. Esto puede ejercer presión sobre pares de divisas como EUR/USD, donde el Banco Central Europeo podría estar en una trayectoria de política diferente, y también afectar los precios de las materias primas, que a menudo se mueven inversamente al dólar. Por ejemplo, el oro (XAU/USD) a $4394.68 puede volverse menos atractivo como reserva de valor cuando los activos sin rendimiento se ven eclipsados por activos en dólares de mayor rendimiento. De manera similar, un dólar fuerte puede hacer que las importaciones sean más baratas para EE. UU., lo que podría ayudar a frenar la inflación, pero también puede hacer que las exportaciones estadounidenses sean más caras, afectando las balanzas comerciales. Por lo tanto, los traders están en un estado constante de análisis del discurso de la Fed, los comunicados de datos económicos (como las cifras del IPC y del empleo) y las probabilidades implícitas en el mercado de cambios de tasas para evaluar la dirección futura del dólar.
El precio actual del mercado, reflejado en la resiliencia del DXY alrededor de $98.90 a pesar de cierta disminución de los riesgos geopolíticos, sugiere que la narrativa de política de la Fed es actualmente el tema dominante. Sin embargo, esto podría cambiar rápidamente. Cualquier cambio significativo en los datos de inflación, las cifras de empleo o la debilidad económica inesperada podría obligar a una reevaluación de las expectativas de la Fed. Por ejemplo, un informe sorprendentemente débil de Nómina No Agrícola (NFP) o una fuerte caída del IPC podría llevar a los mercados a descontar recortes de tasas más tempranos, lo que probablemente debilitaría al dólar. Por el contrario, lecturas de inflación persistentemente altas reforzarían la narrativa restrictiva y podrían impulsar el DXY al alza, desafiando potencialmente los niveles de resistencia como $99.51 y $100.07.
Un cierre diario por encima de $99.51, junto con comentarios restrictivos sostenidos de la Fed, validaría el caso alcista. Este escenario apunta a $100.07, con potencial alcista adicional hacia $100.62 si el impulso aumenta.
Corrientes Subyacentes Geopolíticas y Sentimiento de Riesgo
Si bien la política de la Reserva Federal sigue siendo un motor principal, los desarrollos geopolíticos continúan proyectando una larga sombra sobre el DXY y los mercados en general. Noticias recientes sugieren una posible disminución de las tensiones en ciertos puntos críticos geopolíticos, particularmente en Oriente Medio. Esta desescalada, si se mantiene, podría reducir la demanda inmediata de activos de refugio seguro. Históricamente, los períodos de elevada incertidumbre geopolítica han visto flujos de capital hacia refugios percibidos como el dólar estadounidense, los bonos del Tesoro de EE. UU. y el oro (XAU/USD). Por lo tanto, una reducción de estas tensiones podría conducir a una recalibración de las primas de riesgo, debilitando potencialmente el atractivo de refugio seguro del dólar y permitiendo que otros factores fundamentales, como los diferenciales de tasas de interés, cobren protagonismo.
Sin embargo, el panorama geopolítico sigue siendo fluido e impredecible. Incluso cuando algunas tensiones disminuyen, pueden surgir nuevos focos de conflicto o reavivarse los existentes. La reacción del mercado a tales eventos suele ser rápida y puede provocar fuertes oscilaciones en los valores de las divisas. Por ejemplo, una escalada repentina en el conflicto Rusia-Ucrania o nuevos desarrollos en las relaciones entre EE. UU. y China podrían desencadenar una renovada huida hacia la seguridad, impulsando el DXY. Los datos actuales muestran una recuperación del oro desde sus mínimos, lo que podría indicar que, si bien los temores inmediatos han disminuido, persisten las preocupaciones subyacentes o los traders están diversificando sus estrategias de refugio. La acción del precio en el crudo Brent y el WTI, aunque muestra debilidad intradía, ha experimentado un alza significativo recientemente debido a preocupaciones de suministro y riesgos geopolíticos, lo que destaca la sensibilidad de los mercados energéticos a estos factores y su impacto posterior en las expectativas de inflación y la política de los bancos centrales.
La interacción entre el riesgo geopolítico y la política monetaria es compleja. Si los riesgos geopolíticos disminuyen significativamente, podría permitir que los bancos centrales, incluida la Fed, se centren más intensamente en la inflación interna sin la presión adicional de gestionar la depreciación de la moneda o la inflación importada de shocks de materias primas. Esto podría conducir a un enfoque más dependiente de los datos, reduciendo potencialmente las ganancias del dólar. Por el contrario, si las tensiones vuelven a aumentar, el dólar podría beneficiarse de flujos de refugio, incluso si la Fed señalara un camino menos agresivo en las tasas. Por ahora, el mercado parece estar descontando un escenario en el que los riesgos geopolíticos son manejables, permitiendo que la narrativa restrictiva de la Fed domine, pero este equilibrio es frágil.
Escenarios de Trading para el DXY Alrededor de $98.90
Escenario Bajista: Ruptura por Debajo del Soporte
65% ProbabilidadEscenario Alcista: Soporte se Mantiene y Reversión
25% ProbabilidadEscenario Neutral: Consolidación Lateral
10% ProbabilidadLa configuración técnica actual para el DXY presenta una dicotomía clara, con fuertes señales en diferentes plazos apuntando en direcciones opuestas. El gráfico de 4 horas, con su ADX en 63.88, grita 'tendencia bajista', lo que sugiere que cualquier repunte son meramente oportunidades para que los bajistas vuelvan a ingresar al mercado. Esta perspectiva implica que una ruptura por debajo del nivel de soporte de $98.46 es el resultado más probable, lo que podría conducir a objetivos en $98.06 e incluso $97.38. Este escenario es particularmente potente si el sentimiento de riesgo global se deteriora o si los datos de inflación comienzan a enfriarse, reduciendo la necesidad de la Fed de mantener su postura restrictiva.
Sin embargo, el gráfico diario ofrece una contra-narrativa. El RSI en 27.19 está profundamente sobrevendido, una condición que a menudo precede a un rebote significativo. Para los alcistas, la clave es que el soporte de $98.90 se mantenga firme, idealmente seguido de un cierre diario por encima de $99.51. La confirmación de esta tesis alcista probablemente implicaría comentarios restrictivos sostenidos de la Fed y un entorno macroeconómico continuo de apoyo para el dólar. Si este escenario se desarrolla, los objetivos en $100.07 y $100.62 se vuelven alcanzables. La probabilidad asignada al escenario bajista (65%) refleja la fuerza de la tendencia a corto plazo, mientras que el escenario alcista (25%) reconoce el potencial de reversión señalado por las condiciones de sobreventa diaria y el sesgo de política de la Fed. Un escenario de consolidación neutral (10%) sigue siendo una posibilidad si las señales contradictorias paralizan la acción del precio.
Para los traders, navegar esta divergencia requiere un enfoque paciente y disciplinado. La decisión 'ZONA_DE_VIGILANCIA' refleja la volatilidad actual indicada por el ADX de 16.32 en el gráfico de 4H, lo que sugiere que una operación direccional clara es arriesgada hasta que ocurra una ruptura o quiebre decisivo. La configuración ideal para los alcistas sería una clara retención de $98.90, seguida de una ruptura confirmada por encima de $99.51, idealmente con un volumen creciente. Para los bajistas, el enfoque inmediato es romper y mantenerse por debajo de $98.46, lo que señalaría una continuación de la tendencia bajista predominante. Hasta entonces, espere volatilidad potencial alrededor del rango de $98.90-$99.51.
Preguntas Frecuentes: Análisis del DXY
¿Qué sucede si el DXY rompe por debajo del soporte de $98.46?
Una ruptura por debajo de $98.46 invalidaría el soporte inmediato y señalaría una continuación de la tendencia bajista predominante observada en el gráfico de 4 horas. Esto podría conducir a nuevas caídas hacia el nivel de $98.06, con una posible extensión a $97.38 si la presión de venta se intensifica y el sentimiento de riesgo general se deteriora.
¿Debería considerar comprar el DXY en los niveles actuales cerca de $98.90 dado el RSI sobrevendido?
Comprar en los niveles actuales cerca de $98.90 conlleva riesgo debido a la fuerte tendencia bajista de 4 horas. Si bien el RSI diario en 27.19 indica condiciones de sobreventa, se necesita confirmación. Una configuración alcista requeriría un cierre diario por encima de $99.51, lo que sugiere que esperar esta confirmación podría ofrecer una mejor relación riesgo-recompensa.
¿Es el RSI en 27.19 una señal de compra definitiva para el DXY en este momento?
Una lectura del RSI de 27.19 en el gráfico diario indica territorio de sobreventa, que a menudo precede a un rebote. Sin embargo, no es una señal de compra independiente. La fuerte tendencia bajista en el gráfico de 4 horas (ADX 63.88) sugiere que las condiciones de sobreventa pueden persistir. La confirmación a través de la acción del precio, como un cierre diario por encima de $99.51, es crucial.
¿Cómo afectará la postura restrictiva de la Fed al DXY esta semana, especialmente con la disminución de los riesgos geopolíticos?
La postura restrictiva de la Fed continúa siendo un soporte principal para el DXY, haciéndolo atractivo debido a los mayores rendimientos potenciales. Si bien la disminución de los riesgos geopolíticos podría reducir la demanda de refugio seguro, el compromiso de la Fed de combatir la inflación podría mantener la presión alcista sobre el dólar, especialmente si los datos económicos clave siguen siendo sólidos, reforzando el caso de tasas más altas.
El viaje del DXY alrededor del nivel de soporte de $98.90 es una prueba crítica del sentimiento del mercado y la narrativa económica predominante. Si bien la fuerte tendencia bajista en plazos más cortos sugiere una mayor debilidad, las condiciones de sobreventa en el gráfico diario, junto con la inquebrantable agresividad de la Fed, presentan un posible piso. Los traders deben permanecer vigilantes, monitoreando de cerca los niveles clave y los comunicados de datos económicos. El entorno actual exige paciencia y una gestión de riesgos disciplinada. Es probable que la volatilidad persista mientras el mercado digiere señales contradictorias, pero surgirán oportunidades para aquellos que esperen configuraciones claras.
| Indicador | Valor | Señal | Interpretación |
|---|---|---|---|
| RSI (14) | 27.19 | Sobreventa | Zona de rebote potencial, pero la fuerza de la tendencia importa. |
| Histograma MACD | -0.15 | Impulso Negativo | El impulso bajista persiste en el gráfico diario. |
| Estocástico | K=10.34, D=11.02 | Cruce de Sobreventa | Acercándose a un posible cruce alcista pero aún profundamente sobrevendido. |
| ADX | 22.26 | Tendencia Moderada | La tendencia diaria está presente pero no es abrumadoramente fuerte. |
| Bollinger | Por debajo de la Banda Inferior | Ruptura | El precio por debajo de la banda inferior en el gráfico diario indica una fuerte presión de venta. |